Reseña de Natalia Gómez

Mayte Marín me invitó este año a LPA Confidencial. Y hace unos días me pidió una reflexión de lo que me ha aportado el festival. Me voy a centrar en lo vivido en primera persona. Tengo que confesar que no he podido ver el material colgado en las redes, a la vuelta del festival estuve muy liada acabando de organizar Rioja noir.

Cuando leí el wasap de Mayte, lo primero que pensé es que veinte horas no dan para mucho, pero la mayoría de las veces la primera impresión no es la correcta. Así que allá va.

Tras la apertura por parte de su comisaria y un emotivo homenaje a Javier Abasolo, Domingo Villar y Maria Antònia Oliver, pudimos escuchar a Ana Ballabriga en su charla Cómo se justifica la desigualdad de género en noir. Muchos se preguntarán ¿Todavía hace falta hablar de esto? Parece que sí. No os voy a contar la charla, la tenéis disponible en el canal de YouTube del LPA Confidencial. Pero sí os puedo decir que queda mucho por hacer.

Descubrí a Miguel Ángel González, un escritor de varios, géneros y formador. Conducido por Mayte presenciamos un interrogatorio muy interesante acerca de la ficción, la mentira, ironía, magia…

Conocía a una mujer de fuertes convicciones, Julieta Martín y disfruté de una mesa con ella.

Pero todo esto lo tenéis disponible en las redes.

Creo que lo más importante de estos eventos es el acercamiento. El poder conectar con personas a las que no conocías y de esto me voy bien servida. Las mesas se preparan, las intervenciones suelen estar estudiadas, pero en un momento dado surgen las personas. Suele ocurrir cuando nos relajamos, entorno a una copa de vino, a una cerveza. Surgió durante la cena. A Ana la conozco de hace un tiempo, a Miguel Ángel González y Arantxa Isidoro los descubrí allí. Y me quedo con ellos. Con personas normales, sin egos subidos (que últimamente me encuentro con muchos), con las que se puede charlar, reír y si fuera necesario, llorar.

Gracias, Mayte por veinte horas de felicidad.