Bienvenida

Carta de la directora

Mayte Martín

La actualidad del sector cultural en nuestro país arroja cifras alarmantes —como casi todos los sectores—, debido a las sucesivas crisis económicas que ha padecido el país, hoy agravada por la situación sanitaria adversa que sufrimos a nivel global. 

Sin embargo, el mundo editorial se mantiene y está tirando ahora mismo del resto del sector, tan necesario para la sociedad. La novela negra se ha convertido en uno de los géneros narrativos con mayor repercusión e impacto en el actual panorama literario universal. Nuestro país no es ajeno a ello —ni mucho menos las islas—, donde hay una buena cantidad de autoras y autores que están destacando y copando listas de ventas. 

Precisamente la existencia de un mapa geográfico, en el que ya encontramos algunos festivales de Género Negro, es lo que nos ha motivado a poner en marcha LPA Confidencial. Pero no es un festival más dentro del panorama existente, sino que hemos querido estar presentes desde la provincia de Las Palmas para el mundo con un nuevo prisma que se une a los objetivos de fomento de la lectura: visibilizar a las autoras, dando mayor cobertura a las escritoras, y contar con el mayor número posible de mujeres en la producción y ejecución del proyecto, para dar también visibilidad a la diversidad de profesionales teniendo en cuenta el cambio de roles de las y los protagonistas que reflejan las sociedades en las que vivimos. 

La novela negra tiene el objetivo de plasmar la realidad de la forma más fiel posible, y uno de los elementos que mejor vehiculan el realismo son los personajes. Así, hoy en día encontramos personajes que rompen con el estereotipo marcado hasta hace pocos años del investigador privado solitario, duro y cínico. Hoy, nos encontramos con protagonistas mujeres como Petra Delicado, la inspectora de policía creada por Alicia Giménez Bartlett, pionera nacional en introducir mujeres en la escena más negra y criminal. 

Pero no solo se ha producido un tremendo cambio en la novela con estos personajes desde el punto de vista feminista, sino que el género literario policíaco refleja la diversidad de identidades existentes en nuestro contexto social. Así por ejemplo, Susana Hernández —autora catalana que participará en nuestro encuentro—, ha creado a la policía Santana, una investigadora lesbiana protagonista de varias de sus novelas. Igualmente asistimos a un cambio de estereotipos, fiel reflejo de nuestra sociedad, con el inspector Jon Gutiérrez, uno de los principales personajes de Juan Gómez Jurado que se presenta como una persona gorda y homosexual. Del mismo modo, en mi novela La espiral del silencio, con el fin de normalizar la diversidad y el matrimonio entre iguales, introduzco personajes muy destacados, como la víctima, una mujer periodista lesbiana y su mujer. Vemos, pues, cómo en este proyecto resaltaremos no solo la búsqueda de la igualdad como parte imprescindible de la sociedad, sino el fiel reflejo de la diversidad. 

España tuvo una eclosión de la novela negra en los años setenta. Con el paso de los años se fue dejando de lado, como si fuera una moda. Sin embargo, durante los últimos años, vuelve a invadir librerías. La progresiva importancia del género negro se ha convertido en objeto de análisis científico, perceptible en la creciente atención que le dedican congresos, monografías, revistas y planes de estudio académicos, al tiempo que se multiplica la celebración de festivales, los premios literarios, la creación de colecciones editoriales, la implantación de páginas webs y, en general, el desarrollo de actividades y plataformas de difusión dedicadas a la misma. 

Esto tiene una doble repercusión: por un lado, se ha puesto fin al tradicional desprecio con que las elites culturales prejuzgaban las narrativas populares; por otro, la novelística, como crónica que siempre ha sido de la realidad, está reflejando mejor unas sociedades que ya no se conciben sin los referentes de la igualdad y la asunción de la diversidad sexual de sus miembros. 

Por este motivo —y bastantes más razones— el equipo de LPA Confidencial ha sido especialmente cuidadoso en reflejar la coherencia de nuestros objetivos contando con personas colaboradoras que defienden y profesan libremente su condición sexual, así como garantizando la paridad y la no discriminación en un evento que, por su planteamiento y características, requiere del concurso de numerosos profesionales y diversas disciplinas. 

Mayte Martín Martín

Directora de LPA Confidencial