Damián Henríquez, escritor argentino que participó de público activo todos los días

Terminada ya la 2º edición de LPA Confidencial, queda para el recuerdo el sabor de un lujo que abarcó seis días de intensidad y trascendencia. La profusión de figuras literarias presentes en el lugar del festival y desde diferentes puntos del mundo, enriquecieron cada sesión con sus voces, que deseaban hablar con generosidad de un oficio que adoran y por el cual están a su disposición para divulgarlo; sobre todo en esta especialidad de género negro y policial, por el que tanto se dedican en afianzar como un territorio necesario dentro de la vastedad en la literatura.

Festivales como LPA Confidencial resultan ser imprescindibles para la difusión y demostración de la fuerza y la vida que tiene el género que se ha convocado durante la última semana en la Isla y el entusiasmo de un público que busca encontrarse con quienes resultan hacedores de las historias que les fascinan. Historias que representan lo mas cercano y local como lo universal, uniendo así lo conocido con lo que pudiera parecer ajeno.

De esta manera se revela que este espacio y este tipo de encuentros reconfortan, alientan e inspiran a quienes pusieron de manifiesto su talento como invitados y a cualquiera que haya asistido para confirmar una vocación tan posible como anhelada. Una fiesta sobre un tema que requiere concentración, paciencia y complicidad.

Así es que, si hemos llegado hasta aquí, elevaremos una copa, para que nos reencontremos una vez mas, amparados por este festival, en este pacto de sangre y letras, sea donde fuere.